Gustavo Fleitas aseguró que hubo una importante adhesión al paro universitario de este martes. Explicó que, si bien la institución garantizó la apertura de los edificios y el desarrollo de clases para quienes decidieron no sumarse a la medida, una parte significativa del personal optó por acompañar la protesta.
Fleitas relacionó el nivel de acatamiento con la preocupación que atraviesa a docentes y no docentes por la pérdida del poder adquisitivo. Señaló que los salarios permanecen “muy chatos” y sostuvo que muchos trabajadores vienen manifestando situaciones de endeudamiento y dificultades para sostener el costo de vida en la Patagonia.
Según indicó, los incrementos salariales previstos por el Gobierno Nacional rondan el 10% frente a una inflación acumulada cercana al 19%, lo que profundizó el malestar dentro del sector universitario. “Es una situación complicada”, sostuvo el rector, quien afirmó que ese escenario explica en buena medida la cantidad de trabajadores que decidieron adherir a la medida de fuerza.
A pesar del conflicto, el rector remarcó que existe preocupación por garantizar la continuidad académica y mantener a los estudiantes en las aulas. Los gremios permanecerán ahora en estado de alerta a la espera de una nueva convocatoria paritaria prevista para el 17 de septiembre, instancia en la que esperan una nueva propuesta salarial del Gobierno Nacional.

