El veterinario aclaró que no se trata de un censo sino de una estimación de la dinámica poblacional, teniendo en cuenta que el carácter de «perro callejero» o «sin dueño» hace que en rigor no habiten en un solo barrio sino que se traslade.
Luego se hará un relevamiento casa por casa para determinar la población de mascotas en cada hogar y establecer una mecánica de tratamientos que fortalezcan el combate a enfermedades zoonóticas.
Consultado sobre la posible implementación de lo que se conocía como «perrera», es decir la salida de móviles para capturar a los perros que están en la vía pública, Zalesky lo descartó de plano porque los nuevos paradigmas de buen trato animal lo bloquean y además porque no habría espacio físico para albergar a los animales sacados de la vía pública.
Con todo reconoció como posible hacer las capturas para luego someter a los perros a castraciones, pero no deja de ser un paliativo porque luego se los libera en el mismo lugar donde se los dejó y al final del día nada habrá cambiado.

