Tras ser ratificado al frente de la Sociedad Rural Valle del Chubut, Ricardo Irianni hizo un diagnóstico de la actualidad del sector agropecuario y advirtió que la ganadería ovina, especialmente en la Meseta chubutense, atraviesa una de las etapas más difíciles de su historia. El dirigente señaló que muchos productores enfrentan problemas tanto dentro como fuera de los establecimientos rurales, en un contexto de baja rentabilidad y crecientes cuestionamientos hacia la actividad.
Irianni sostuvo que existe una percepción equivocada sobre el trabajo de los productores y cuestionó que parte de la sociedad los responsabilice por los problemas ambientales. «No somos los malos de la película», afirmó, al tiempo que defendió el rol histórico del campo en el desarrollo de la Patagonia y de la Argentina. En ese sentido, reclamó una mayor difusión del trabajo que realizan los productores y pidió evitar generalizaciones sobre el impacto de la actividad agropecuaria.
El dirigente también reclamó una política de Estado para sostener a los productores de la Meseta y pidió que la ganadería sea reconocida como un sector estratégico, siguiendo experiencias que comienzan a impulsarse en otros países. Consideró que el trabajo debe involucrar al Gobierno provincial, los municipios y las instituciones del sector para evitar que continúe el abandono de los campos y la desaparición de pequeños establecimientos productivos.
En el marco del Día de la Ganadería, Irianni recordó además los 90 años de la Sociedad Rural Valle del Chubut y destacó el aporte histórico de la actividad al crecimiento económico de la región. No obstante, advirtió que, pese a los avances tecnológicos y los cambios en el sector, muchos productores que trabajan de manera eficiente atraviesan una situación económica crítica, por lo que insistió en la necesidad de implementar medidas que permitan garantizar la continuidad de la producción ovina en la provincia.

