Para cubrir las múltiples demandas laborales, la justicia decretó la subasta del inmueble ubicado sobre la calle Quintana de la capital provincial.
La medida fue valorada por el secretario general del Sindicato de la Industria de la Alimentación, Luis Núñez, quien recordó que los demandantes fueron los trabajadores a quienes no se les pagó, aunque no fueron todos, porque muchos, como suele ocurrir, desisten de iniciar demandas abrigando la esperanza de volver a trabajar allí o bien porque es poco el monto a cobrar de indemnización y prefieren dar vuelta la página.
Por eso, de un total de 300 trabajadores que estuvieron en distintos turnos, solo unos 120 estaban en condiciones de hacer el reclamo por tratarse de operarios que hacían su trabajo de manera efectiva.
Núñez recordó al empresario Marcelo Alejandro Figueroa como el responsable de la firma que dejó a sus representados en la calle, el que se recicló recientemente con un emprendimiento similar en el sur, por lo que les advirtió a sus compañeros que tengan claro que si no les pagan una quincena lo abandonen porque muy probablemente repita la misma historia.

