El mandatario aclaró que la intervención no apunta a desalojar a las familias ya asentadas, sino a impedir que continúe creciendo la ocupación irregular de terrenos.
Explicó que el objetivo es preservar un sector que aún no cuenta con servicios y avanzar en un futuro proceso de urbanización una vez que las tierras sean transferidas al municipio.
Además, advirtió que existen denuncias de vecinos por hechos de inseguridad y sostuvo que las intervenciones continuarán para evitar nuevas ocupaciones.

