«Anoche se produjo una réplica de más de 4 puntos y hace 45 minutos hubo otra», describió Carolina para graficar que la sensación de inestabilidad sigue imperando en ese país, atravesado por fallas geológicas.
La reportera actualizó el dato sobre los fallecidos, que oficialmente se ubicaron en 235, de acuerdo al último reporte oficial.
Isava se quebró cuando fue consultada sobre su situación personal, ya que debió agrupar a todos los integrantes de la familia dispersos, algunos con dificultades de movilidad, hasta que logró darles cobijo.
La mayoría de la población, sobre todo en Caracas, está viviendo al aire libre en plazas y espacios públicos porque es el único ámbito donde se aseguran que no morirán sepultados bajo escombros.
También explicó que el número de desaparecidos, que se contabilizan por decenas de miles, obedece a que los dos terremotos devastadores -que ella sintió como si fuera uno solo- se produjeron en un día feriado donde mucha gente se había trasladado a La Guaira con fines recreativos y no se puede constatar su estado, condición o incluso si efectivamente viajaron.
El desolador panorama se completa con el grito desesperado de quienes caminan entre las ruinas llamando a seres queridos que, sospechan, quedaron bajo los escombros.
La periodista sostuvo que en medio del complejo panorama existen señales esperanzadoras, como el haber encontrado un bebé con vida bajo los cascotes luego de 12 horas o de personas que fueron rescatadas con vida después de más de un día de estar sepultadas.

