La actividad fue impulsada por el Consejo Interdisciplinario de Malvinas y tuvo como objetivo fortalecer el conocimiento y la reflexión sobre la causa Malvinas entre niños y jóvenes.
El diputado provincial Fabián Gandon explicó que la propuesta forma parte de una serie de acciones orientadas a “seguir malvinizando” a las nuevas generaciones.
Gandon recordó que la actividad había sido prevista originalmente para realizarse cerca del 2 de mayo, fecha en la que se conmemora el hundimiento del crucero ARA General Belgrano, y destacó la importancia de que los veteranos puedan contar en primera persona las vivencias de aquel episodio.
El legislador indicó además que la iniciativa se suma a otras actividades desarrolladas por el Consejo Interdisciplinario de Malvinas para mantener vigente la memoria histórica y fortalecer el conocimiento sobre la soberanía argentina en el Atlántico Sur.
Respecto de la participación estudiantil, Gandon sostuvo que los jóvenes suelen mostrarse sorprendidos e interesados por los relatos de los excombatientes.
“Muchas veces no saben qué preguntar porque se trata de hechos ocurridos hace más de cuatro décadas, pero es fundamental que conozcan esta parte de nuestra historia. Hay que educar a los chicos y también a los docentes para que puedan transmitirla de manera adecuada”, concluyó.
Durante la jornada, los estudiantes escucharon los testimonios de excombatientes que sobrevivieron al hundimiento del crucero el 2 de mayo de 1982. Sin embargo, uno de los momentos más emotivos se produjo cuando dos veteranos descubrieron que estaban frente a frente después de 44 años sin saber quién era quién.
Se trata de José María Gómez y Edgardo Farías, ambos sobrevivientes del hundimiento.
Farías relató que, tras el ataque al buque, la balsa en la que viajaba se dio vuelta en medio de un fuerte temporal y cayó al mar helado. Luego de intentar llegar a otras embarcaciones, fue rescatado por un tripulante al que nunca logró identificar.
“Pasaron 44 años y recién hoy sé quién me salvó la vida. No lo sabía ninguno de los dos”, contó emocionado.
Farías explicó que desde hacía cuatro años intentaba averiguar quién había sido el hombre que lo ayudó a subir a la balsa aquella noche.
“Mi esposa siempre me preguntaba quién era el que me había salvado y yo no tenía respuesta. Hoy vine invitado a esta actividad y me encontré con él”, relató.
Por su parte, Gómez recordó que en medio del temporal y la oscuridad los tripulantes intentaban mantener la estabilidad de la balsa mientras asistían a los sobrevivientes que llegaban desde el agua.
“Cuando él subió, todos estábamos mojados y sin fuerzas. Lo único que hicimos fue tomarlo y ponerlo en el centro para darle calor. Nunca supe quién era hasta hoy”, señaló.
Ambos coincidieron en que el inesperado reencuentro después de 44 años los transportó nuevamente a aquellos días dramáticos vividos en el Atlántico Sur.
“Son de esas cosas que después de 44 años todavía pasan. Son cosas lindas para nosotros”, expresó Gómez.

