Así lo confirmó, en diálogo con Radio Chubut, el funcionario de la fiscalía de Puerto Madryn, Mauricio Baigorria, quien actuó en base a una denuncia realizada por el propietario de la estancia “La Rupestre”, quien acusó el faltante de 300 ovejas madres que habrían sido trasladadas en camiones jaula hacia la zona del valle, donde se realizó el operativo este fin de semana.
El imputado por la causa, cuya identidad Baigorria no hizo pública, está acusado por el delito de “abigeato agravado”, con una expectativa de pena que va de los 4 a los 10 años de prisión.
Baigorria admitió que es escasa la cantidad de hacienda encontrada en relación con la que fue robada, y estimó que el resto posiblemente fue vendido, incluso a compradores que realizaron la operación de buena fe.
Además, el funcionario describió el compromiso de esa fiscalía para recorrer el interior profundo de la meseta, entrevistarse con productores damnificados por distintos hechos de abigeato y vandalismo rural, entre ellos el caso de Jesica Huisca, con quien reconoció haberse reunido.

