Según señaló el presidente de la Asociación de Taxistas de Comodoro Rivadavia, Alejandro Bustamante, actualmente existen alrededor de 2.000 prestadores no autorizados, frente a unos 500 vehículos habilitados entre taxis y remises.
A esta situación se suma el impacto de la crisis económica local, vinculada a la retracción de la actividad petrolera en la cuenca del Golfo San Jorge. La pérdida de empleo redujo el consumo y, al mismo tiempo, generó que muchos trabajadores se volcaran a las aplicaciones, profundizando la competencia desleal en el transporte urbano.
Desde el sector también denunciaron una fuerte suba de costos e impuestos municipales, que encarece la actividad formal. Indicaron que los requisitos para operar —como seguros, habilitaciones y controles— se incrementaron significativamente, mientras que las tarifas permanecen atrasadas para poder competir con precios hasta un 45% más bajos en las apps.
En este contexto, los taxistas aseguran que trabajan entre 12 y 14 horas diarias para sostener ingresos y advierten que el sistema es cada vez más difícil de mantener. “Se está poniendo en riesgo una actividad que genera empleo y cumple con todas las regulaciones”, señalaron, al tiempo que reclamaron medidas urgentes para equilibrar el mercado y garantizar la continuidad del servicio en Chubut.

