El especialista recordó que las rejas fijas fueron colocadas en las escuelas hace aproximadamente 20 años, con el objetivo de prevenir el ingreso de ladrones y evitar actos de vandalismo, propósito para el cual resultaron efectivas.
Sin embargo, advirtió que las dificultades para ingresar también implican problemas para salir en caso de un siniestro o emergencia, lo que representa un riesgo en términos de seguridad escolar.
González puso especial énfasis en una situación que se repite en muchos establecimientos educativos: para evitar que los alumnos salgan o que ingresen personas ajenas, se colocan llaves en las puertas principales, lo cual podría derivar en una situación crítica ante una emergencia o evacuación.

