El vicepresidente segundo de la entidad, Felipe Fernández, cuestionó la modalidad del reclamo y advirtió por su impacto en el clima de negocios.
“El reclamo puede ser válido, pero no de esta forma”, sostuvo el dirigente, al remarcar que el bloqueo a una empresa que recién inicia su actividad constituye un hecho ilegal y perjudica no solo a la firma, sino también a proveedores, clientes y trabajadores. Insistió en la necesidad de priorizar el diálogo y los canales institucionales para resolver conflictos.
Desde la CICECH alertaron además que este tipo de situaciones pueden desalentar nuevas inversiones en la ciudad, en un contexto donde la llegada de empresas no es frecuente.
Por otro lado Fernández se refirió al impacto de la competencia en el comercio local y consideró que la llegada de nuevos actores puede contribuir a regular precios a través del mercado. No obstante, reconoció que la actividad atraviesa un momento complejo, marcado por la caída del consumo y la pérdida del poder adquisitivo.

