Los hechos se remontan a diciembre de 2018, cuando aparecieron los cuerpos de Héctor López, de 25 años, y Federico Lomeña, de 27.
Los cadáveres estaban mutilados, con signos de tortura, apuñalados y enterrados, cubiertos con cal, en un descampado de El Doradillo y Playa Paraná, sobre la costa madrynense.
Al mismo tiempo, se quitó la vida Nicolás Cerrudo, de 21 años, amigo de los jóvenes que habían sido brutalmente asesinados.
La causa llega a su fin después de años de discusión sobre la competencia judicial, ya que la Justicia provincial consideraba que el fuero federal debía intervenir por la presunta vinculación con el tráfico de drogas, una postura que fue rechazada por la Justicia Federal, que entendía que se trataba de un homicidio a resolver en el ámbito local.
La controversia llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que cerró la discusión devolviendo la causa al juzgado de Puerto Madryn.
Así lo recordó, en diálogo con Radio Chubut, el abogado defensor Carlos Del Mármol, quien asistió a Giulio De Cecco, que reconoció su participación en calidad de encubrimiento, por lo que aceptó una pena de 6 años, que deberá ser refrendada por la jueza penal Stella Eizmendi.
El abogado aclaró que su defendido es uno de los imputados que recibió una de las penas más bajas, frente a quienes fueron considerados en un grado de autoría, cuyas condenas superan los 10 años de prisión.

