La cooperativa está conformada por un grupo de trabajadoras que desde hace 6 años sostienen la producción de indumentaria en la ciudad, confeccionando prendas para distintos proveedores y clientes con materiales adquiridos en la zona, lo que contribuye al circuito económico local.
Actualmente, unas 20 personas trabajan en el espacio, aunque en momentos de menor demanda la actividad se reduce a entre 5 y 8 integrantes, en parte por limitaciones de infraestructura.
Durante la visita, las trabajadoras plantearon la necesidad de contar con un espacio físico adecuado que permita desarrollar las tareas con mayor comodidad, albergar maquinaria y disponer de una mesa de corte.
En ese sentido, Merino señaló que “no se trata solo de generar trabajo, sino también de garantizar un espacio donde se pueda producir y capacitar”, y aseguró que el Municipio avanzará en gestiones para acompañar el crecimiento del sector.
La presidenta de la cooperativa, Laura López, destacó: “Hace 6 años que estamos trabajando. Nos dedicamos a la confección de ropa de trabajo y todo tipo de indumentaria”. Además, explicó que la necesidad principal es trasladarse a un lugar con mayor visibilidad.
Por su parte, la tesorera Marta Morales subrayó la importancia de continuar creciendo: “Necesitamos hacernos más conocidas, trabajar en conjunto y seguir fortaleciendo nuestras capacidades para generar más oportunidades”.
Entre los productos que elaboran se encuentran camperas, buzos, remeras, pantalones, polleras, además de toldos, sombrillas, paravientos y bolsas para comercios. También remarcaron que están abiertas a trabajar tanto con empresas como con particulares.

