La médica veterinaria Valentina Bengochea, en diálogo con Radio Chubut, explicó que esta enfermedad parasitaria no es habitual en felinos, lo que generó preocupación inicial. El caso fue detectado tras estudios realizados a un gato con una marcada distensión abdominal, confirmándose luego la presencia de quistes hidatídicos mediante cirugía. Actualmente, el animal se encuentra en buen estado de salud.
La especialista aclaró que los gatos no transmiten la enfermedad, sino que, al igual que los humanos, pueden desarrollarla de forma accidental. El principal vector es el perro como hospedador del parásito, que contamina el ambiente a través de sus heces.
En este sentido, remarcó que la clave está en la prevención de la hidatidosis: evitar alimentar a los animales con vísceras crudas y, en caso de hacerlo, cocinarlas correctamente. Además, recomendó la desparasitación frecuente de animales, especialmente en ámbitos rurales donde el ciclo del parásito es más común.
Por último, Bengochea llevó tranquilidad a la población al señalar que no hay que alarmarse, pero sí mantener cuidados sanitarios, ya que la hidatidosis es una enfermedad silenciosa que puede afectar tanto a animales como a personas.

