Según relataron frentistas, el problema comenzó minutos antes de la medianoche, cuando una tapa de registro cloacal ubicada frente a una vivienda comenzó a expulsar líquido de manera abundante. Con el paso de las horas, el derrame cloacal se intensificó hasta cubrir parte de la calzada y alcanzar incluso las veredas, generando una situación “irrespirable por los fuertes olores”.
“El agua salía con mucha presión y llegó hasta la vereda. Era imposible estar afuera por el olor”, describió una vecina del sector, quien indicó que el inconveniente se originó frente a su domicilio, en la calle Cambrin.
Durante la mañana, personal vinculado al servicio sanitario intervino en el lugar para intentar contener la situación, lo que permitió frenar la salida directa de líquidos. Sin embargo, el agua acumulada continuaba desplazándose por la zona, especialmente hacia la calle Muster, donde se formaron grandes charcos que dificultaban la circulación vehicular.
Hasta el momento, no se informó oficialmente sobre las causas del incidente ni el tiempo estimado para la normalización del servicio cloacal. Mientras tanto, persiste la preocupación en el barrio por las condiciones ambientales y de salubridad.

