En diálogo con Radio Chubut, Jara explicó que el proyecto comenzó a impulsarse hace aproximadamente cuatro años, en un contexto en el que los vecinos no contaban con servicios básicos y debían abastecerse con agua de lluvia o bidones.
“La llegada del agua es algo esencial. Durante mucho tiempo las familias se arreglaron como pudieron, juntando agua o esperando la asistencia”, señaló.
La obra contempla la instalación de dos cisternas de gran capacidad —una de 400 mil litros y otra de 100 mil— que permitirán abastecer a unos 200 lotes. Según indicó, los trabajos ya se encuentran en marcha y se estima que estarán finalizados en octubre.
Además, la referente destacó que el avance en infraestructura viene acompañado por el proceso de regularización de terrenos. En ese sentido, explicó que los vecinos ya comenzaron a pagar la mensura, lo que les permitirá consolidar la tenencia de sus lotes.
Jara subrayó que el acceso al agua no solo mejora las condiciones sanitarias, sino que también “dignifica la calidad de vida de las familias”, muchas de las cuales viven en el sector desde hace años.

