Sobre la ruta nacional 25 se produjeron desplazamientos de material rocoso desde la parte alta en la zona próxima a Los Altares, lo que mereció la intervención de maquinaria para despejar la calzada, aunque la circulación está garantizada.
Las rutas provinciales de ripio también se vieron afectadas por la lluvia, como el caso de la 59 que llega hasta El Escorial pasando por el Mirasol.
El poblador de esta última localidad, Daniel Singler, describió la situación de la ruta que al parecer no permanece cortada pero está muy pesada por barro.
El vecino de El Mirasol reconoció que los lugareños usan la ruta de cualquier manera porque saben cómo pasar y se suben a sus vehículos munidos de palas y elementos para eventuales encajadas.
Más allá de las dificultades que provoca, la lluvia era muy esperada en el interior porque era tal la sequía que el golpe de agua que por momentos fue importante, pasó desapercibido a las pocas horas, ya que el suelo reseco absorbió en breve toda la humedad.

