Así lo detalló el fiscal general de Puerto Madryn, Alex Williams, durante una conferencia de prensa brindada este miércoles por la mañana.
El representante del Ministerio Público sostuvo que en todo momento mantiene contacto con Prefectura, e informó que han incorporado al menos dos robots a la búsqueda que se está haciendo de la joven que desapareció cuando se encontraba realizando una inmersión a una profundidad aproximada de 20 metros, en el marco de una certificación internacional de buceo.
Según informó el funcionario judicial en la etapa que transitan buscan relevar testimonios para determinar si el desenlace trágico se produce por una cuestión propia de la actividad o si existió una situación anómala, con la posibilidad de responsabilidad de un tercero.
De acuerdo a lo que se ha investigado al momento, la joven habría tenido una descompensación a la hora de emerger.
Fue el propio novio quien intenta ayudarla sin lograrlo. Al llegar a la superficie solicita ayuda a los responsables, que nuevamente se sumergen pero sin detectar a la buceadora.
Williams indicó que se barajan todas las hipótesis y por el momento no se puede afirmar si se trató o no de un accidente.
Para llevar adelante nuevas pericias se hizo el secuestro de los elementos necesarios para evaluar la mecánica del suceso bajo el mar.
Con respecto a los tiempos para que se produzca el hallazgo, el fiscal marcó que la práctica es muy poca, ya que no ha habido tantas experiencias como ésta en el último tiempo.
Recordó un caso ocurrido en Puerto Pirámides 14 años atrás donde se demoró alrededor de 30 días para el hallazgo.
Mencionó que en aquella oportunidad no estaba claro el lugar de inmersión, algo que sí se sabe en esta ocasión, por lo que el radio de búsqueda es más claro.

