Parra explicó que, si bien venimos de un período un poco por debajo de lo normal, tanto el embalse como el caudal del río están dentro de los parámetros esperados para esta época del año.
El administrador general detalló que el sistema de riego terminó el 4 de mayo, momento en que se redujeron los caudales de erogación del dique. Actualmente, se mantiene un caudal mínimo de 21 metros cúbicos por segundo para la generación de energía.
Parra también señaló que, entre abril y agosto, el embalse debe mantenerse bajo para poder absorber los aportes de agua durante el invierno y los deshielos posteriores.
A pesar de que el año pasado no hubo precipitaciones importantes, Parra aseguró que no se prevén inconvenientes para la producción y la siembra, ya que se está trabajando con los caudales mínimos necesarios para abastecer el sistema de riego y mantener un caudal adecuado en el río.

