Sostuvo que esta iniciativa surge de un convenio con el Ministerio Tutelar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde ya se utiliza este programa con éxito.
Precisó que el objetivo es reducir el estrés y la ansiedad de los niños al ingresar a las cámaras Gesell, facilitando así su testimonio. Los perros guía, de razas como Labrador y Labrador Retriever, son entrenados para ser «perritos de apego» y acompañan a los niños desde la entrada hasta el interior de las oficinas judiciales.
Banfi destacó la conexión instantánea que se produce entre los niños y los perros, lo que les permite desestresarse y sentirse más cómodos. Antes de la declaración, los niños tienen un espacio de juego con la mascota, donde incluso pueden comenzar a contar sus experiencias.

