Martínez afirmó que ganó la licitación del local en 2022 por seis años y que no existe ninguna licitación «provisoria».
El comerciante acusó a la municipalidad de «ensañamiento» contra su negocio, señalando que es el único servicio de kiosco disponible en la terminal y que ha denunciado robos, falta de seguridad y la ausencia de matafuegos durante más de un año.
Martínez también aseguró que la terminal no cuenta con planos actualizados y que la empresa Camuzzi se niega a ingresar al edificio desde el incendio en la confitería.

