Si bien no se tiene en claro cuáles serían las consecuencias inmediatas, del vamos se trataría de un 10% que impactaría en los 170 millones de dólares que nuestro país exporta a ese mercado que «exige mucho valor agregado», recordó el dirigente.
Por estas horas preocupa más que los aranceles en sí mismo, la situación de las bolsas en el mundo que muestran una marcada volatilidad.
El presidente de la CAPIP aclaró que la situación es disímil según los países, como el caso de Ecuador que ve en esto una buena oportunidad para lograr mejores condiciones para competir con los otros países que producen y exportan langostino de criadero.

