Sostuvo que a pesar de un aumento en el consumo durante el último trimestre de 2024, la tendencia ha cambiado drásticamente desde enero de 2025, afectando a todos los tipos de carne.
Moreira destacó que, aunque hay un leve interés por cortes alternativos como el pollo y el cerdo, la disminución general del consumo es preocupante.
Mencionó que los clientes están optando por comprar menos cantidad y a menudo piden productos con un presupuesto específico, lo que refleja un cambio en los hábitos de consumo.
Para enfrentar esta situación, indicó que la carnicería está implementando ofertas y promociones en cortes menos populares, buscando adaptarse a la nueva realidad económica de sus clientes.
Moreira enfatizó la importancia de empatizar con la situación de la gente y ser ingeniosos para mantener las ventas en un contexto desafiante.

