Fridman destacó que muchos delincuentes están utilizando WhatsApp como medio para contactar a las víctimas, aprovechando la confusión generada por la pandemia y la digitalización de servicios.
Enfatizó en la importancia de no compartir códigos de acceso ni información sensible, ya que las aseguradoras nunca solicitarán estos datos de esa manera.
«Es fundamental dudar ante cualquier solicitud de códigos, ya que no es una práctica normal en la industria», advirtió Fridman.
Además, explicó que las aseguradoras se comunican a través de WhatsApp, pero siempre garantizando que el asegurado controle la información que comparte.
Fridman concluyó con la recomendación de estar siempre alerta y verificar la autenticidad de cualquier comunicación relacionada con seguros para evitar caer en estas estafas.
Esta temática se vuelve aún más relevante en un contexto donde las interacciones digitales son cada vez más comunes.

