Mencionó que la escuela sufrió daños estructurales, pero gracias al esfuerzo de docentes y auxiliares, sigue funcionando con un plan de contingencia.
Aburto destacó la solidaridad de la comunidad y de personas de toda la provincia y el país, que enviaron ropa, alimentos y contención emocional.
Precisó que todo lo recibido fue distribuido entre los vecinos, especialmente las familias que perdieron sus viviendas.
La directora resaltó el compromiso de la comunidad educativa para que los niños puedan volver a encontrarse en el espacio escolar, a pesar de las dificultades.

