El presidente de la entidad rural, José Ignacio de la Iglesia, sostuvo que en el norte se ve con muy buenos ojos que se levante la barrera sanitaria y que se puedan ganar nuevos mercados comerciales.
Más allá que reconoció el impacto que puede ocasionar para los productores locales de la Patagonia, con otros costos de producción.
Indicó que el kilo de asado con hueso se consigue en La Pampa entre $ 8.000 y $ 10.000, prácticamente a la mitad que en la región sur.
Consideró en ese sentido que los productores del norte no buscan especular con poner un precio más caro que en La Pampa, sino que en realidad la mayor oferta de hacienda hará que se desplome el precio en Patagonia.
Evaluó como “razonable” el posicionamiento de los gobernadores patagónicos, aunque expresó que, pasados los 90 días de suspensión, lo que ocurrirá es que la barrera se levantará definitivamente.
“Hoy no tiene ningún sentido que permanezca esta traba porque sanitariamente ya no circula la aftosa”, consideró el productor pampeano.

