Marchese expresó su preocupación por las nuevas restricciones impuestas, como el límite de tres talleres por persona y el mínimo de cinco inscriptos para habilitar un taller.
Además, señaló que desde 2019 se han perdido entre 500 y 600 horas en la formación vocacional, lo que genera inquietud sobre el futuro de estos espacios.
Si bien reconoció que las autoridades buscan un reordenamiento, Marchese lamentó que no se contemple la experiencia de la FAV para tomar decisiones. A pesar de los recortes, las orquestas y coros del Bicentenario se incorporarán a la FAV, lo que genera interrogantes sobre la política presupuestaria.

