Se trata de los focos que se mantenían activos en la ruta 34, conocida como «ruta de los rifleros» y el de «Arroyo Los Coihues», considerado un foco secundario del incendio que se originó en el Parque Nacional Los Alerces.
Pérez, en diálogo con Radio Chubut, recordó que por el primero de los incendios se consumieron 6.000 hectáreas.
De paso, valoró el trabajo de los brigadistas que aprovecharon la escasa lluvia para contener el fuego.
Muchos de ellos, sobre todo los que habían llegado a la cordillera desde cuarteles lejanos, estaban retornando a sus bases operativas.

