De las investigaciones posteriores surge que el lugar no tenía habilitación comercial y la que se había pedido -aunque estaba vencida- era para el rubro «acopio de leña».
La insólita situación fue confirmada por el subsecretario de prevenciones de la municipalidad de Puerto Madryn, Luis Báez.
Lo grave es que, para hacer la respectiva constatación, tuvieron que recurrir a una orden judicial porque al no estar inscripta como comercio, no se pueden hacer las inspecciones.
Báez admitió las dificultades con la actividad por la proliferación de eventos en lugares no autorizados, lo que siguen a través de las redes sociales para prevenirlos.

