Citó el caso puntual de Puerto Madryn, una ciudad que tiene un crecimiento proyectado para la próxima década de 40.000 habitantes más de los que hay en la actualidad.
El tema es que, al no planificar el crecimiento y dejar todo para el «día a día», no se piensa en el futuro y se van resolviendo los temas como se puede, incluso las ocupaciones clandestinas que luego se regularizan con los inconvenientes en la provisión de servicios.
Como ejemplo, Sanabra recordó que en el caso de Puerto Madryn si hay un proyecto inmobiliario importante será imposible que la ejecute si previamente no hace una gran inversión en servicios, que ya deberían estar.
En el mismo sentido citó el ejemplo de las inversiones hoteleras que se anuncian, sin advertir que en realidad no hay cómo brindarle servicios que le garanticen una buena provisión de energía y agua, sin hablar del sistema cloacal que ya está colapsado.

