Limarieri, en diálogo con Radio Chubut, negó los cargos y aseguró que fue víctima de «una cama» que le hicieron, es decir una emboscada legal para perjudicarlo económica y políticamente.
El jefe comunal describió que la denuncia se realizó en torno a la explotación que él emprendió en la estancia «La Gloria», en cercanía de Paso del Sapo, campo que le arrendó a Fabián Torneros.
Allí tomó contacto con un vecino lindero al que le permitió ingresar al establecimiento para las tareas de pastoreo hasta que descubrió el faltante de 480 ovinos por lo que rompió esa relación y como respuesta tuvo la denuncia ante la UATRE.
El tema es que cuando la inspección del sindicato de los peones rurales se constituyó en el campo se encontró con que el denunciante, Sixto Arancibia, se encontraba allí, lo cual corroboraba que estaba trabajando en situación irregular, aunque para el intendente todo fue una puesta en escena.
Para corroborarlo, hizo un recuento pormenorizado de cuándo y cómo se fueron dando los hechos hasta el resultado que trascendió y que claramente, para él, prueba que fue «todo armado».

