El dirigente recordó que tanto en Trelew como en Puerto Madryn hay ordenanzas que prohíben esas y otras aplicaciones que básicamente representan una competencia desleal frente a un servicio, como el de ellos, ultra regulado.
Sin embargo reconoció que el principal problema no son las aplicaciones sino el transporte ilegal que realizan vecinos en distintos barrios que promocionan sus traslados boca a boca o mediante las redes sociales, lo cual es incluso hasta peor.
El referente pidió que los concejales reconsideren la posibilidad de fijar tarifas y dejen librado al mercado el costo del servicio porque, después de todo, si «nos pasamos de rosca la gente no se sube a los taxis» se sinceró.

