El procedimiento fue confirmado por el coordinador de inspecciones del municipio local, Sebastián Suquia.
El funcionario reveló que actuaron ante una denuncia de la secretaría de pesca y de los vecinos del sector, que percibían los olores propios de una actividad no declarada.

Suquia no reveló la identidad de los responsables de la fábrica pero aclaró que «hace un par de años que venía funcionando» lo que quiere decir que desde la gestión de Adrián Maderna esto venía ocurriendo frente a las narices de las autoridades municipales.
Los inspectores fueron recibidos por una mujer que no puso resistencia a la inspección.
Se decomisó mercadería entre ella merluza en cámaras de frío y langostino descabezado y desvenado, con un alto valor de mercado.





Debe estar conectado para enviar un comentario.