Gabriela Monteros, mamá de una alumna que concurre a esa institución explicó que los problemas se registraron hace dos semanas, por lo que los alumnos no volvieron a clases luego del receso invernal.
Según explicó que fue personal de servicios públicos a arreglar el desperfecto y se encontraron con que “las cañerías están todas podridas”, dijo.
La madre explicó que los niños en situaciones normales, concurren al edificio sede del establecimiento y a un anexo, a los pocos metros.
Sin embargo, ante el conflicto de la calefacción están todos amontonados en el sum del anexo, y con la incertidumbre de si tienen o no forma de calefaccionarse.
Y ante esta situación, pidió a las autoridades provinciales que brinden una solución.

