Arrechea considera que durante todos estos años el país federal que fue diseñado y volcado en la constitución se fue concentrando, relegando a las provincias y generando un conglomerado de poder en manos del gobierno nacional que no es lo que se pensó al diseñar el país.
«Hoy un funcionario de quinta o sexta línea del gobierno nacional tiene más poder que el gobernador» describió Arrechea.
Defendió al gobierno de Néstor Perl, del que formó parte, al que calificó como «el mejor en el contexto que le tocó» pues a su criterio fue el único que tuvo una brutal caída de los ingresos que hizo imposible, por ejemplo, afrontar los sueldos de los empleados públicos y se tradujo en una crisis.
En contraposición lo comparó con otros que aumentaron en 100 los ingresos y como resultado dejaron una administración endeudada en por lo menos mil millones de dólares.

