El dirigente vecinal aclaró de entrada que no está de acuerdo con cualquier medida que represente una toma de un predio ajeno, porque se está lisa y llanamente frente a un delito.
Pero más allá de eso aseguró que los propios vecinos linderos reprochan que los usurpadores del espacio, estimados en unas 10 familias, ocuparon un predio que funcionaba como playón deportivo y que los mismos vecinos habían acondicionado como canchas de fútbol, con la colocación de arcos, para que los chicos del barrio tengan un lugar de esparcimiento.

