La fábrica inició el proceso de cierre en el año 2017, después de un largo periodo de agonía en el que la producción fue decayendo frente al mercado que ofrecía un producto de importación a menor costo y contra el que se hacía imposible competir.
Repasó que tuvo una oferta de compra hace un par de años, pero se frustró al quedar las negociaciones en medio de la pandemia.
Y confirmó la aparición de un nuevo grupo oriundo de la provincia de Corrientes que conoció el lugar y avanzó en el negocio con la intención de un desarrollo inmobiliario en el sector donde está ubicada la planta gaimense.
El empresario señaló que los inversores emplearán a personas de la localidad y si bien se manifestó satisfecho con el negocio, remarcó que el mayor interés está en hacer frente a los pagos que se adeudan a los ex empleados y proveedores.
Soriano indicó que seguirán trabajando en la zona de Camarones y Bahia Bustamante con la producción de algas para otro tipo de productos como cosméticos y fertilizantes.

