El director de la firma, José Oroquieta, calificó a Autosur como «una empresa de familia» en la que él es un eslabón generacional de la empresa que en 1987 formaron su padre con otros socios que hasta el día de hoy siguen aportando.
Para el joven Oroquieta el desafío de las empresas familiares es intentar apoyarse en la experiencia de quienes estuvieron e intentar crecer y no conformarse con ser «el hijo de».
Consideró que la concesionaria, como el resto de las marcas con las que compiten en el mercado, se esmeran en tener una buena sede comercial porque de esa presentación mucho depende el éxito comercial y dejó entrever que en breve iniciarán una etapa de inversiones en la materia, similar a la que ejecutaron en Surisan.

