Esta iniciativa busca igualar las condiciones para todos los vecinos de la localidad, asegurando que cada hogar cuente con los elementos necesarios para iniciar o profundizar la separación en origen. “Queremos facilitar la tarea en casa y que cada familia sea protagonista de la transformación ecológica de nuestro pueblo”, destacó el jefe comunal durante la recorrida, que incluyó además una encuesta para relevar los hábitos sustentables de los vecinos.
Dicho programa dio inicio durante la segunda mitad del pasado año, estableciendo una serie de etapas que se pretende alcanzar, comenzando con la recolección diferenciada de residuos secos y reciclables que se realiza todos los miércoles a partir de las 11:30 horas en el casco urbano.
Los materiales que se pueden separar incluyen:
- Papel y cartón: cajas, diarios y revistas.
- Plásticos: botellas (sin aplastar para proyectos locales), envases de limpieza y nylon.
- Metales: latas de aluminio, hojalatas y chatarra.
- Vidrio: botellas y frascos destinados a emprendedores locales.
- RAEE: componentes informáticos y dispositivos electrónicos en desuso.
Es fundamental que los materiales se entreguen limpios y secos.
Además del servicio en el casco urbano, el municipio continúa fortaleciendo la gestión en la zona rural con el retiro de envases de fitosanitarios junto a Campo Limpio. El programa también se nutre de la participación activa de vecinas recicladoras que transforman plásticos en adornos decorativos, y de la red de Eco-puntos distribuidos en la localidad.
Desde el Ejecutivo Municipal recordaron que los residuos reciclables recolectados son trasladados a la planta de reciclaje de la localidad vecina de Dolavon, donde se continúa con el proceso de tratamiento y recuperación de materiales, reafirmando el compromiso de 28 de Julio con el desarrollo sostenible y el cuidado ambiental.

