
La actividad fue valorada por el secretario de obras públicas de esa municipalidad, Maximiliano López.
«Vialidad Nacional trabaja sin descanso desde hace una semana volcando todo el equipamiento disponible y trayendo de otras jurisdicciones», dijo el arquitecto López en tono de reconocimiento.
En la zona se dispusieron de 3 camiones, 3 palas retroexcavadoras y 3 topadoras que se dedican a las tareas de relleno y compactación.
«Todo este trabajo se completa con un enrocado de la base que da al mar» explicó López quien también se refirió a la colocación de filas de gaviones de piedra para fortalecer la parte baja que está expuesta a la erosión marina.
El funcionario municipal describió que el trabajo se realiza sin pausa, durante el fin de semana y en horario nocturno cuando se puede para terminar de rellenar, compactar y luego pavimentar en una tarea que llevaría más de un mes.
Mientras tanto el casco urbano que quedó «partido al medio», se comunica por caminos alternativos que son muy precarias para absorber los 56.000 vehículos que transitan desde y hacia el centro.
Por el tránsito pesado, que tiene un flujo diario de 3.000 camiones, se desvían por la ruta provincial 37 y en parte por la 39.

