“No tenemos ninguna comunicación formal sobre esta medida. Solo lo que se ha difundido en medios y redes”, indicó, aunque aclaró que en una reunión previa el interventor había mencionado la intención de avanzar en ese sentido.
En cuanto al impacto de la decisión, Cáceres consideró que se trata de una medida con escasa incidencia en la situación económica de la entidad.
Cáceres remarcó que la preocupación central debe estar puesta en la estructura de costos de la entidad, particularmente en los costos locales que inciden en las tarifas de agua, cloacas y distribución de energía.
Por otra parte, se mostró dispuesto a mantener un diálogo con el interventor, aunque señaló que no se han concretado nuevas reuniones. “Habíamos acordado un encuentro que no se realizó por cuestiones de agenda y desde entonces no hubo contacto. Es importante poder acceder a información y hacer un seguimiento de la situación”, afirmó.
En relación a un posible pedido de aumento tarifario, el concejal sostuvo que analizará la propuesta cuando sea presentada formalmente, pero adelantó una postura crítica. “No es un problema de tarifas, sino de ineficiencia y de una estructura de costos insostenible. No se puede seguir trasladando ese costo al vecino”, indicó.Finalmente, advirtió que cualquier incremento deberá estar acompañado de un plan integral de reestructuración.
Por su parte, la concejal Claudia Monaji también se refirió al tema y señaló que, si bien conocían de manera preliminar la intención del interventor, la confirmación se dio a través de los medios.
En relación a la medida, consideró que podría ser positiva si efectivamente reduce costos. “Si esto permite estar mejor posicionados frente a la compra de energía y bajar costos, me parece bien. Según lo que dice el interventor, eso podría mejorar el impacto para los vecinos”, expresó.
Monají también valoró el trabajo territorial del interventor. y agregó que observa una mayor predisposición al diálogo en comparación con la gestión anterior.
En cuanto a un posible aumento tarifario, la concejal indicó que aún no hay definiciones concretas. “Se habla de un incremento de entre el 35 y el 40%, pero todavía no vimos simulaciones. Prefiero ser prudente hasta tener más información”, afirmó.
No obstante, reconoció el contexto económico y el desgaste social en torno a la cooperativa. “Hay un agotamiento en la comunidad y una sensación de que el servicio es más caro de lo que debería ser. Tenemos que sentarnos con los vecinos y discutir esto con mayor profundidad”, sostuvo.

