El intendente aclaró que no se trató de una prohibición específica contra las ferias de Sarmiento. Señaló que existen cuestiones vinculadas con el uso de edificios públicos, responsabilidades y manejo de fondos que llevaron a replantear esos espacios.
El jefe comunal remarcó que actualmente hay unos 350 feriantes empadronados y que el municipio organiza una feria mensual en el gimnasio municipal. Ante la falta de espacios suficientes para todos, indicó que buscarán alternativas, rotación de lugares y la posibilidad de utilizar otras instalaciones habilitadas.
También reconoció el planteo del comercio formal por una posible competencia desigual, aunque sostuvo que la crisis del sector responde a un escenario económico mucho más amplio. “Hay personas que lo que hacen en la feria lo terminan gastando en los comercios locales y muchas veces es el único ingreso que tienen”, destacó.
Finalmente, aseguró que el municipio puso a disposición espacios habilitados para quienes elaboran alimentos y así garantizar los controles bromatológicos. “Somos todos sarmientinos y tenemos que encontrarle la vuelta para que nadie se vea perjudicado”, resumió Balocchi.

