
La caída de agua del domingo sorprendió a la Cordillera y cambió el ánimo tras un fin de semana que había sido complejo en el combate contra los incendios.
El intendente de El Hoyo, César Salamín, informó en diálogo con Radio Chubut que la lluvia cayó después del mediodía de ayer y ayudó al control del fuego en toda la zona de influencia.
Describió que, tras la caída de agua, la situación esta mucho más calma. “En El Hoyo ya pasó lo peor y ahora habrá que detectar los puntos calientes y enfriar”, sostuvo.
El intendente recordó que uno de los días más complicados fue cuando la semana pasada comenzaba a desatarse el fuego y el otro el día sábado, con múltiples frentes ígneos abiertos.
Ahora se trabaja en restablecer la línea de tensión en Puerto Patriada y las tomas de agua en Rincón de Lobos.
El jefe comunal repasó que en la localidad fueron 11 las casas afectadas por el fuego. Salamín puso énfasis en la solidaridad de los vecinos y voluntarios para salir adelante.

