“Venimos a ver cómo va la situación de la denuncia que hicimos en diciembre. Como todavía no teníamos información sobre si el fiscal iba a tomar la causa, queremos entender cómo está avanzando”, señaló.
Sajama describió un escenario crítico para los empleados de la firma, que lleva más de siete meses sin actividad. “Estamos en una situación muy complicada, crítica, en lo laboral, en lo económico y en lo social.
La fábrica sigue parada y no tenemos ninguna respuesta de la patronal”, afirmó.
Indicó que existen algunos diálogos incipientes, aunque sin resultados concretos. “Dicen que no quieren cerrar la empresa y que quieren seguir, pero si no aparece el dinero es difícil”, sostuvo.
En cuanto a las medidas a adoptar, confirmó que continuarán con el plan de lucha y que las próximas decisiones se definirán en asamblea. “Ya hemos agotado casi todas las instancias”, remarcó.
Actualmente, según precisó, la planta permanece paralizada y los trabajadores no desarrollan tareas productivas. “Está todo parado. De alguna forma estamos cuidando la empresa”, expresó.
La situación afecta a 38 familias que dependen de la continuidad laboral en la firma.

