Buffa recordó que el tema fue expuesto en la última sesión del Concejo Deliberante y festejó que el gobierno provincial haya reaccionado declarando la crisis hídrica, aunque en este caso sería de servicios públicos.
Sin embargo pidió que no sea una medida declarativa y nada más, sino que se bajen los fondos.
Recordó que el problema está en unos 80 km de cañería que impulsa desde el lago Musters que en este momento debe tener entre 5 y 6 roturas.
Encima se está ante un gobierno provincial que se va y uno nacional que entra con la promesa de obra pública cero, con lo cual la posible solución no parece estar cercana.
Confía Buffa en la capacidad de gestión del futuro gobernador, Ignacio Torres, para encarar una solución.

