Carlos Soto, referente de ATTA, aseguró que actualmente existen unos 200 taxis habilitados en la ciudad, mientras que estimó que serían más de 450 los vehículos que prestarían el servicio de manera irregular. “Lo preocupante es la seguridad de los pasajeros”, señaló, al advertir que estos automóviles no cuentan con las habilitaciones y controles exigidos a taxis y remises.
Soto destacó que durante el encuentro recibieron un “no rotundo” respecto de una eventual habilitación de Uber y recordó que la normativa municipal vigente prohíbe el transporte ilegal y este tipo de plataformas.
Además, ATTA presentó una propuesta para avanzar en la incorporación de tecnología al servicio mediante una aplicación local para el despacho y control de viajes, iniciativa que todavía se encuentra en etapa de desarrollo.
Por su parte, la concejal Vanesa Panellao sostuvo que existe predisposición para incorporar nuevas herramientas tecnológicas, aunque con regulación y controles. Remarcó que taxis y remises deben cumplir requisitos de habilitación, seguros y condiciones de los vehículos y conductores, aspectos que resultan fundamentales para garantizar la seguridad de los pasajeros.
La edil también reconoció las dificultades para detectar y sancionar a quienes realizan transporte de pasajeros de manera clandestina y consideró necesario continuar trabajando en mecanismos que permitan fortalecer los controles.

