Herrera contó en primera persona la amarga experiencia del sábado último cuando, al salir temprano de su vivienda para cumplir con sus compromisos, descubrió que las cuatro cubiertas habían sido dañadas por un elemento punzante.
«Las cubiertas quedaron inservibles», reconoció amargado Herrera, quien estimó el gasto en alrededor de 3 millones y medio de pesos, que está pagando en cuotas porque se trata de gomas nuevas que había comprado en plazos de pago.
El damnificado, en diálogo con Radio Chubut a primera hora de hoy, reconoció que en un principio no estaba muy convencido de hacer la denuncia, pero considera que, de otra forma, es naturalizar un hecho vandálico de características insólitas, aunque deslizó que podría haber alguien con interés económico detrás de la movida.

