La especialista señaló que la provincia viene registrando cifras elevadas de SUH en relación con su cantidad de habitantes. En ese sentido, hizo referencia a un informe elaborado a partir de un pedido realizado en la Legislatura del Chubut, que analizó posibles fuentes de contaminación en carnes, verduras, carnicerías, canales de riego, piletas y otros espacios vinculados con el consumo de alimentos. Según sostuvo, los resultados detectaron una importante presencia de contaminación y planteó la necesidad de avanzar con medidas de control.
Testino remarcó que la prevención no puede quedar únicamente en manos de las familias y que también deben intervenir los organismos responsables de controlar alimentos y agua.
Entre las principales recomendaciones, destacó el lavado de manos, la correcta higiene de frutas y verduras, el uso de agua potable y la separación de utensilios para alimentos crudos y cocidos. También insistió en que los niños deben consumir carne completamente cocida y evitar carnes picadas, especialmente hamburguesas y albóndigas.
Finalmente, Testino sostuvo que se trata de una enfermedad prevenible y consideró fundamental reforzar los controles en toda la cadena de producción y comercialización de alimentos. “No somos solamente los agentes de salud los responsables de que esto no suceda. Nosotros somos la cola de esto, no somos la cabeza”, remarcó, al plantear que la prevención requiere el compromiso conjunto de las familias y los organismos de control.

