
El principal desprendimiento fue el miércoles y ayer jueves se dio uno similar aunque de menor intensidad, por lo que se interrumpió todo movimiento en la zona del desastre.]
Así lo confirmó, en diálogo con Radio Chubut, el secretario de control urbano y operativo de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, Miguel Gómez.
El funcionario recordó que todos los días, cuando suben a los relevamientos, se percibe a simple vista que los movimientos de suelo persisten y las grietas se ensanchan, por lo que el peligro está latente.
El desastre geológico tuvo un comportamiento por lo demás extraño, porque la masa de tierra que produjo la «rebanada» del cerro pasó por debajo del barrio.

