Boca Juniors igualó 2 a 2 ante Benfica por el Grupo C en el debut del Mundial de Clubes en el Hard Rock Stadium.
Los dirigidos por Miguel Ángel Russo jugaron un partidazo, de dientes apretados y no librando nada al azar, ante miles de boquenses que alentaron sin parar.
A los 20, una gran acción individual por la izquierda de Lautaro Blanco, con caño incluído, le sirvió el gol a Miguel Merentiel.
A partir de allí, Boca comenzó a manejar los hilos del partido, siendo superior y haciendo un buen fútbol.
Minutos después, a los 27, tras una pelota parada y doble cabezazo en el área, Rodrigo Battaglia aumentó el marcador.
Los argentinos estaban ordenados, serenos, concentrados y muy metidos, hasta que una jugada fortuita, terminó en la falta sobre Nicolás Otamendi de Carlos Palacios a instancias del VAR.
A los 48, Ángel Di María cambió por gol desde los doce pasos y se fueron al descanso achicando la diferencia.
La bronca con el árbitro del juego, el mexicano César Ramos, quedó en ambos equipos, no siendo una buena actuación.
Ya en el segundo tiempo, Boca siguió controlando el juego, llegaron las lesiones, el cansancio y las modificaciones no estuvieron acertadas.
Luego llegó la expulsión del italiano Bellotti en el elenco portugués, y Boca no lo supo aprovechar.
Cuando faltaban seis minutos para los 90, desde un tiro de esquina apareció Otamendi, engañando a la defensa y perdiendo a su marca, con un gran cabezazo que Agustín Marchesin no pudo desviar.
Como si fuera poco, Jorge Figal pegó una patada innecesaria y vio la tarjeta roja.
Con este empate, Boca quedó con el gusto amargo por cómo se dió el trámite del encuentro, aunque no es un mal resultado para el equipo argentino.
En la próxima, viernes por la tarde, chocarán con el Bayern Munich en el segundo partido.

